Posible agenda política para una digitalización progresista

La recuperación económica de los últimos años no ha servido para alcanzar los niveles de empleo previos a la crisis y el empleo creado es intensivo en sectores de bajo valor añadido. Estos empleos se caracterizan por bajos salarios, alta temporalidad y baja productividad, siendo muy sensibles al ciclo económico y pudiendo desaparecer con una mayor velocidad con la que se crearon si la actual desaceleración económica derivase en recesión.

Vivir, conciliar, trabajar. Robotización, empleo y reducción de la jornada laboral

Uno de los “temas de calado” que más influencia puede tener en la evolución próxima de nuestra sociedad y de nuestra economía es el proceso de digitalización que ya está en marcha, y no solo por sus implicaciones tecnológicas. Por eso, la idea esencial de este texto es que, para que esas implicaciones sean favorables para la mayoría, es preciso “gobernar la digitalización”: adoptar decisiones colectivas que aseguren que sus beneficios se imponen sobre sus potenciales amenazas, y que esos beneficios se reparten socialmente de una forma justa.

Política científica vs política de innovación

Recientemente han vuelto a salir a la palestra las deficiencias en la política de I+D+i en España a través de la publicación del nuevo informe anual de la COTEC. Los resultados son desalentadores. Se vuelve a destacar, como ya es tradición, el poco interés existente en España por las actividades de I+D+i: inestabilidad en el gasto, poca participación y escasa sensibilidad del sector privado en este tipo de actividades, falta de perspectiva del sector público respecto a la financiación, heterogeneidad territorial y otros muchos más.

En busca del arca pérdida: la productividad en la era digital

En la actualidad existe un gran debate sobre los efectos del proceso de digitalización de la economía, el cual consiste en fomentar la “interconectividad” de las actividades de producción y distribución como resultado del abaratamiento de las tecnologías que obtienen y procesan información. Permitiendo así tanto automatizar en mayor medida la producción de bienes físicos como también poder procesar grandes volúmenes de datos. Siendo la principal novedad la extensión de estas tecnologías a sectores que tradicionalmente habían sido intensivos en mano de obra.

La antigravedad del bitcoin (IX): Conclusiones

En este artículo nos hemos planteado dos preguntas: La primera ¿es el bitcoin una burbuja? Definiendo burbuja como lo hemos hecho, la pregunta anterior es equivalente a esta otra ¿Existe en la dinámica interna del bitcoin un mecanismo que garantiza su estallido?

La segunda pregunta es: ¿cuál será el papel probable que va a jugar el bitcoin en las economías futuras?

La antigravedad del bitcoin (VIII): Nueva visita a la cooperativa

“¿Se hacen ricos los miembros fundadores de la cooperativa?” Con esta pregunta comencé la entrevista a uno de sus ex-miembros conocido como autor de notables relatos de ciencia ficción, saboreando una de esas cervezas artesanas que están ahora de moda en Madrid.

La antigravedad del bitcoin (VI): Inquietantes simetrias

El aumento del precio en dólares del bitcoin supone un incremento de su poder adquisitivo en términos de bienes, ya que la pérdida de valor del dólar –el 2% de la inflación habitual– resulta insignificante frente al ascenso del bitcoin.

La antigravedad del bitcoin (V): Dinámicas del bitcoin

En la dinámica del precio del bitcoin podemos diferenciar dos fuerzas que se superponen: una elevación tendencial y un mecanismo especulativo.

La elevación tendencial de su precio en dólares es la resultante de un crecimiento a tasa constante de la demanda de bitcoins para financiar transacciones –para constituir lo que llamaremos un fondo de transacciones– y de la oferta de bitcoins por el sistema informático, oferta que se produce a un ritmo decreciente hasta anularse.

La antigravedad del bitcoin (IV): La ley de Gresham y el futuro del bitcoin

La ley de Gresham se enuncia de forma taxativa así: la mala moneda desplaza a la buena. Esto significa que, si un agente económico tiene la posibilidad de pagar con dos monedas que tienen el mismo valor facial pero cuyo valor metálico difiere, pagará con la que posee el menor valor metálico, retendrá la que lo tiene mayor y, cuando esta conducta se generaliza, la buena monedad acabará desapareciendo de la circulación.